Alemania, un país duro pero que para mi merece la pena

1240036_1393304537607801_836815784_n

Hallo Leute,

quienes habéis leído el blog entero sabeis que antes de venir a Alemania estuve mucho tiempo preparando el viaje e informándome. Creo que de algo me ha servido pero por supuesto hay muchas cosas que no puedes ni imaginar. De hecho es mejor que así sea porque si no, no te atreves. Solo con pensar como saldría de ciertas situaciones creo que hubiera hecho que no me atreviera. Pero lo hice y aquí estoy.

Mucho había leído sobre el tiempo que se tardaba en adaptarse al país, en aprender el idioma, en los “volver a empezar”, etc. Yo pensaba que cada uno tenía su experiencia y así es pero…al final me he dado cuenta que mi experiencia es la mía pero también me pasa lo mismo que le ha pasado al resto de la gente que ha emigrado como yo: con una maleta llena de ilusiones y solo con la vida por delante.

Estas semanas están siendo fundamentales para mi estancia en Alemania. Me he dado cuenta que estoy en una momento importante en las etapas de adaptación al país. Es algo así como cuando de repente ves la realidad tal y como es con sus pros y sus contras. Valoras lo que tienes aquí, lo que dejaste y piensas si de verdad esto merece la pena o crees que el esfuerzo realizado ha sido simplemente una experiencia más con un punto y final.

Piensas de todo y a veces hay momentos que te sientes en tierra de nadie porque aquí te faltan cosas que no sabes como conseguir (por ejemplo los buenos amigos que dejaste en España, con los que hablas por Skype o Facebook pero hay días que eso no es suficiente) ya que uno no busca lo mismo con 25 que con casi 40. Por otro lado sigues pensando que esto merece la pena porque aunque haya momentos malos, desde que tienes uno bueno recompensa todo lo anterior. Además ves la vida de tu familia y amigos en España, lees los periódicos y sí, tienen que ver contigo pero no tanto. Me gusta vivir aquí, comer pescado en el Nordsee, decir “Alles Klar”, salir en verano con mochila para llevar el agua, disfrutar de las estaciones, vivir la historia de esta ciudad, sentir que “soy de aquí” cuando un turista me pide que le haga una foto o me pregunta como llegar a un sitio, pedir un Apfelschrole en vez de cualquier otra bebida…

Así que entre unas cosas y otras poco a poco todo se va encaminando. No como yo esperaba pero estoy contenta. Ya se sabe que la vida es lo que sucede mientras tú tienes otros planes.

Siempre he dicho que Alemania es un país duro y creo que no me equivoco al afirmarlo rotundamente pero también en el año y medio que llevo me está demostrando que la paciencia y el trabajo, el luchar por lo que quieres, da su recompensa. Se supone que así deberían ser las cosas, ¿no? Las cosas hay que ganárselas luchando por ellas o al menos esa es la idea que yo siempre he tenido desde niña. En España rara vez tuve la impresión que era así…sí, podías sacar buenas notas pero eso ¿para qué servía? En mi caso ni para una beca. Aquí creo que con las mismas notas se podría haber sacado mejor partido de mi rendimiento escolar, sabiendo lo poco que se del sistema educativo (que es bastante complicado). En el ámbito laboral aquí las cosas no me van a ser fáciles…pero estoy aprendiendo a valorar cada pequeño triunfo que tengo ya sea porque mejoro con mi idioma, porque ya no busco médicos que hablen inglés o porque veo que hay nuevas perspectivas para reorientar mi vida en varios ámbitos.

Cada vez que tengo esos pequeños triunfos los valoro como nunca antes valoré algo en España. Aquí todo lo disfrutas más, porque te cuesta mucho más. En el fondo obtienes unas experiencias vitales que de ninguna otra manera obtendrías.

Si en la vida no hay que cerrar las puertas a nada, cuando emigras mucho menos. Nunca se sabe lo que esa puerta que abres puede traerte.

Alemania no es “El Dorado”. Que nadie venga pensando que este país te abre las puertas fácilmente. No, este país te da pero te lo tienes que ganar. Es duro, hay que aguantar, hay que pasarlo mal, llorar, tener paciencia, ser perseverante, levantarse y caerse una y otra vez pero a mi al menos como país no me ha defraudado. Que luego las personas no tengan esos valores que pensaba que tenían antes de venir es otra cosa pero también es cierto que la sociedad occidental ha cambiado mucho en muy poco tiempo.

Hace 15 días me preguntaba que hacía yo en Berlín. A día de hoy ya lo se. En parte te lo debo a ti aunque para ello haya tenido que salir lo peor de mi. Sí, ahora estoy donde estoy porque me lo he currado, nadie me lo ha regalado…pero sabemos que los últimos meses ha habido un trabajo de equipo. Gracias, de corazón.

P. D. La canción es algo muy personal. Los amigos que me leen saben mi historia. Ya era hora que dedicara algo a mi tierra, a Canarias. Y nada mejor que esta canción que es como me siento actualmente, como si algo estuviera bueno estuviera empezando, cantada por un grupo canario y rodado el video muy cerca de mi casa. Tuve que venirme a Alemania para sentir muchas cosas. Suele suceder.

Anuncios