Wieder in Berlin!

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Hallo Leute,

vuelvo a Berlin. La verdad es que todo ha sido muy rápido. Todo empezó alrededor de tres semanas atrás cuando envié un currículum a una empresa en Berlin (y a otras en otros sitios pero no se que relación especial nos une a Berlin y a mi que solo me entrevistan empresas de allí). y me llamaron. Tuve dos entrevistas antes de viajar a Alemania: una por teléfono y otra por Skype. La semana pasada viajé a Berlin (pagado por la empresa, a diferencia de lo que se hace en España), he tenido otra entrevista y he conseguido el puesto.

La verdad es que aún estoy en una nube. Ha sido muy rápido y solo he tenido tiempo para buscar piso porque sin eso no hay Anmeldung y sin Anmeldung no te pueden dar de alta. Para los que se pregunten como conseguir el piso tan rápidamente y desde aquí, hay agencias que ofrecen “Wohnung auf Zeit” (alquiler temporal). Está bien porque los pisos suelen tener de todo y no te piden demasiadas garantías. Además, en mi caso ya he sido clienta y la experiencia ha sido buena por ambas partes

Vuelvo la próxima semana, y así tendré unos días para aclimatarme de nuevo antes de empezar en mi nuevo trabajo.

Cuando llegué a Berlin a hacer la entrevista, lo que noté fue que allí las cosas eran más calmadas. Ya me había olvidado. Yo llegaba acelerada, después de casi cinco horas de viaje y un par de horas antes de la entrevista definitiva.

Sinceramente me sentí cómoda en la reunión, me dio la impresión que me darían el puesto pero no quería vender la piel del oso antes de cazarlo. Al día siguiente me lo confirmaron: el trabajo era mío.

He tenido poco tiempo para pensar realmente y noto que necesito parar a hacerlo aunque ahora es un poco difícil. Creo que cuando llegue y me instale tendré al menos unos días. Ahora mismo estoy despidiéndome de gente, de la máxima posible. Esta vez lo siento un poco diferente…no se si será la experiencia o qué exactamente, que ya no veo solo las cosas que me gustan de Alemania, sino soy más consciente de la realidad que me espera, se lo que hice bien y en lo que no estuve tan acertada y sobre todo lo que no debo volver a repetir para poder estar bien en Alemania.  Además, lo que he visto en España en el año que me he pasado aquí no es precisamente alentador. Sinceramente, creo que en cuanto a oportunidades laborales, aunque sea complicado estar fuera del país, estamos mejor fuera que en España. No era consciente hasta que he estado aquí. Las condiciones laborales en la mayoría de los casos son penosas, no se respeta al trabajador, los derechos son inexistentes y las ayudas por si te quedas en el paro son insignificantes cuando no nulas. Lo peor no es eso, sino que las perspectivas no son halagüeñas. Pero no, de esto no se habla en la tele, tienes que venir y vivirlo.

Creo que el mayor error que cometí en mi época anterior en el país fue no relacionarme con la suficiente gente. Al principio no lo hice porque no quería relacionarme con españoles por eso de aprender el idioma…craso error. No, está claro que tienes que relacionarte con alemanes o gente de otras nacionalidades que hablen alemán pero tener relaciones con gente que hable nuestra misma lengua materna es importante. Es mucho más fácil entenderte cuando hablas de emociones con alguien español o latino que con un alemán. Hablamos diferente, pensamos diferente y hasta me atrevería a decir que sentimos diferente porque nuestra educación no tiene nada que ver. Lo que para nosotros puede ser un problema para ellos no y viceversa.

Así que vuelvo con energías renovadas y un poco asustada porque los objetivos personales que me he puesto no son algo que me resulte sencillo pero esta vez me conozco más y se que es lo que necesito para estar bien. No todo es el trabajo y es ahí, fuera del trabajo, donde tendré que hacer más hincapié.

De mi antigua etapa conozco a gente con la cual haré más vida a partir de ahora. Y si no con ellos, con otra gente nueva pero relacionarse cuando emigras es muy importante. Al fin y al cabo los que nos vamos solos no tenemos ni a nuestra familia ni a nuestros amigos de siempre cerca. Al principio quizás no lo notas mucho si estás contento estando en el país pero conforme va pasando el tiempo echas de menos ese contacto, esa complicidad, que a veces no resulta sencillo encontrar. De todos modos, siempre tienes complicidad con alguien y muchas veces con gente que quizás en otras circunstancias no llegarías a tener como amigo por tener una vida muy diferente a la tuya. Yo, por ejemplo, tengo una amiga en Berlin que si nos hubiéramos conocido en España no creo que fuéramos amigas (la califico ya de amiga, no solo conocida) porque nuestras vidas son muy diferentes y creo que nunca hubiéramos  coincidido. Pero lo hemos hecho en Alemania y en el fondo vivimos experiencias parecidas. Allí estamos, nos ayudamos. Ella lo pasó mal cuando yo me fui (su gran “error” en Alemania ha sido el mismo que el mío: relacionarme poco) y ahora ella se irá por un tiempo o quien sabe si definitivamente. La echaré de menos, y más ahora, cuando yo vuelvo con ganas de hacer todo lo que no hice antes

 

 

 

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