Volver a empezar…noch einmal!

Hallo Leute,

estar un año fuera de Alemania no es demasiado tiempo…o sí, depende para qué.

Empecemos por lo básico: el idioma. Supongo que por haber aprendido el idioma aquí, lo tengo interiorizado de alguna manera y noto que no he perdido demasiado para estar un año casi sin usarlo. Sigo entendiendo  como antes pero si he perdido algo de fluidez o algunas palabras. Normal. No es lo mismo estar aquí que estar en España y en estas cosas se nota. De todos modos se que en cuanto empiece a trabajar lo recuperaré. Además, tengo que volver a ir a clases. A veces aburre pero creo que es necesario. Lo que si he notado con mucha fuerza es el acento berlinés. En general hablan de una manera más nasal que otros alemanes y si encima hablan “berliner” cuesta entenderlos. Pero bueno, prueba superada!

El gusto en la ropa. Por supuesto, mi año en España hizo que volviera a comprar ropa y complementos en España y ahora me siento como cuando vine por primera vez. La ropa y zapatos salvo excepciones me parecen “demasiado alemanes”. Al darme cuenta de esto caí en el detalle de que me había alemanizado tanto que antes de irme ya no me parecían tan “raras” o “diferentes” las prendas. Ahora, incluso en las tiendas españolas tipo Zara o Mango noto la diferencia. Veremos cuánto tardo en adaptarme de nuevo.

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La dieta y los kilos. Ayyy!! Lo que me ha costado bajar cinco kilos en España (y aún me quedan unos cuantos) para volver a Alemania e intentar comer lo más sano posible pero no es tan fácil. Bueno, si se puede comer sano pero hay tantas cosas buenas y con muchas calorías que es difícil resistirse. Lo que es complicado es hacer la dieta que hacía en España que era muy sencilla allí (dieta mediterránea 100%). Aquí me vuelvo loca por los yogures Landliebe (no los pienso probar más que en ocasiones especiales), el pan, pasteles…Uff…todo está demasiado bueno en Alemania…y por otro lado es difícil encontrar pescado y mariscos a buen precio así como buena carne de vaca a un precio que no sea prohibitivo. Por ahora mi nevera tiene solo alimentos que no se salen de mi dieta (no hay yogures porque todos los que veo tienen demasiada grasa) y paso por el super casi sin mirar las góndolas para no caer en la tentación. Respecto a los dulces: uno a la semana. Espero cumplirlo…

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Los móviles. Berlin en comparación con otras ciudades de Alemania está mucho más digitalizada, veo a mucha más gente por la calle conectados a internet. Pero si comparas con España esto se queda en nada. Ayer estaba comiendo en un centro comercial en  Alexanderplatz y miré a mi alrededor…Todo el mundo interactuaba con los demás y no estaban mirando el móvil en vez de hablar con la gente con la que vas como se hace, desgraciadamente, en España.

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El DM y el Rossmann…cómo los he echado de menos!! Ayer cuando fui estaba como una loca mirando todo el surtido que había…No entiendo como no han exportado la idea a España, con lo que nos gusta consumir de todos estos productos…

Hablando de otra cosa. Esta vez estoy viviendo en el este de Berlin (siempre había vivido en el oeste). Ya hablaré en otro post de las sensaciones que me está produciendo pero siento como si viviera en otra ciudad. La zona se llama Prenzlauer Berg y es una buena zona en general. Me está sorprendiendo que junto a la gente de clase de media alta que ha venido a ocupar las antiguas casas del este reconstruidas, siguen viviendo los berlineses orientales de toda la vida así que me parece el contraste curioso. Otro detalle es que no se ve mucha población musulmana y eso en Berlin si que es raro…pero como dije antes ya hablaré del este de Berlin en otro post.

Lo que peor llevo de Alemania…y es muy importante

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Hallo Leute

hoy voy a hablar de lo que peor llevo en Alemania. La soledad. No, no soy una persona que necesite estar siempre rodeada de gente, prefiero estar con 1 ó 2 a estar con 100 y realmente nunca me resultó fácil hacer nuevos amigos pero nunca se me ha hecho tan complicado como estando aquí.

Creo que esa independencia mía, el poder estar sola durante mucho tiempo y no echar nada de menos, me sirvió en mis primeros tiempos aquí. Fui feliz descubriendo cosas y haciendo lo que quería. Pero parece que eso llegó a su fin. Ahora poco a poco mi vida es más estable y por desgracia mi trabajo no me deja mucho tiempo libre.

Realmente es importante cuando estás en otro país hacerte un círculo de gente con la que contar. Yo apenas cuento con dos personas que realmente están cerca y eso cada día me va afectando más porque ni siquiera coincidimos en horarios, obligaciones, etc. para poder quedar con cierta frecuencia. Llega un momento en que una se cansa de hacer las cosas sola y le encantaría hacerla con personas lo más afines a ella pero dónde encontrar esta gente?

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Debido a mi edad la mayoria de la gente de mi quinta tienen hijos, pareja…etc. Yo no. Eso complica un poco todo porque ya no se tienen 25 años cuando todo el mundo estaba ávido de una relación a largo plazo. Ahora toca lidiar con la gente que como yo, ha tenido sus historias, pero la diferencia es que ni tengo hijos ni tengo miedo al compromiso.

Cuando busco amig@s de mi edad la mayoria o no pueden salir los fines de semana porque están con sus parejas y/o hijos. Sí, esto pasa en todos lados pero cuando vives en un país donde has tenido que empezar de 0 con 38 años no es igual que en tu país donde tienes una “historia”. Recuerdo que al principio no queria relacionarme con españoles porque pensaba que no aprendería a hablar alemán. Bueno, en aquel momento me sirvió pero ahora parece que prefiero relacionarme con gente de habla hispana porque no hace falta explicar que quiero decir con algo. Con los alemanes aún no puedo expresar todo lo que me gustaría. Me siento casi como una niña cuando hablo. No puedo hablar de cosas importantes para mí y yo soy una persona que necesita expresar lo que piensa/siente. Eso para alguien que le gusta hablar de cualquier tema es un poco duro. Otra opción es el inglés, idioma en el que puedo expresar todo lo que quiero pero…oh!! resultó que no todos los alemanes hablan tan bien alemán como una pensaba antes de venir.

En este momento de mi estancia en Alemania esta es la clave. Las relaciones. Son tremendamente importantes porque todos necesitamos un poco de afecto, atención. No, no vale con “si estás bien contigo misma no te sentirás sola”. No, no es una soledad existencial la que siento sino una soledad real. Vivir sola, ir al trabajo, volver, hablar con las dos personas con las que más confianza tengo aqui, hablar con mi familia por skype y a la cama. He conocido a más gente pero muchos de ellos se han vuelto a España o viven en otras ciudades y cada vez que alguien vuelve se pasa muy mal.

A veces pienso que este precio es muy alto para mí. Tengo un trabajo medianamente bueno de lo que he estudiado pero no puede ser, no quiero creer que sea incapaz de ampliar mi círculo social aqui. Si es así no se si me quedaré muchos años porque simplemente, por mi salud psíquica, no me merece la pena. Pienso en mi familia en España y el arropo que me dan. Aquí en cambio las cosas no son así pero también es cierto que gracias a verme sola y sin opciones he tenido que apechugar con lo que se me ha presentado y lo he superado. En España, al tener más apoyos, a veces puedes renunciar a cosas porque esas cosas no te hacen sentir bien. Aquí eres tú y solo tú. Así que en el fondo no es tan mala esta situación pero no puedo ni quiero perpeturla sin fin.

Los últimos meses fueron muy estresantes pero ahora por fin tengo más tiempo libre (tampoco demasiado, en mi empresa se trabajan mínimo 9 hs) y ya estoy buscando algo para hacer. Muchas personas me han dicho que el Yoga me irá bien. Voy a intentarlo.

De nuevo en Alemania e intentando poner en práctica lo aprendido

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Hallo Leute,

estoy en Berlín de nuevo. Todo se precipitó y tuve que regresar antes de lo esperado. Sí, ahora es mucho más fácil que antes: conozco el idioma, la ciudad, tengo trabajo con el que puedo vivir decentemente (no todos los que lo tienen pueden decir lo mismo)…pero siempre te llevas sorpresas.

Una de las mayores dificultades a la hora de llegar a Alemania es el tema del alojamiento. Yo dejé mi casa cuando me fui y ahora tuve que buscar otra rápidamente. Cuando esto sucede o simplemente cuando no encuentras piso, hay una buena opción (aunque más cara): los Wohnung auf Zeit. Son casas amuebladas con todos los costes incluídos en las que puedes estar un cierto tiempo (hay un máximo de meses con comisión a través de las agencias) y luego puedes quedarte un máximo de tiempo según cada caso pero nunca será un contrato al uso. Te piden una kaution (fianza) que suele ser entre uno y dos meses (al menos con las agencias que yo he trabajado) y una comisión mensual que suele ser del 25% del valor de la mensualidad más IVA.

Lo bueno es que están “listas para vivir”. Tienes de todo y suelen estar en sitios céntricos. Lo malo como dije el precio pero a veces es la única manera de hacerlo.

Después de unos meses fuera de Berlín he vuelto un poco diferente. He “cogido aire” en España e intento no cometer algunos errores como quejarme. Aquí las cosas son como son y muy difícilmente cambian así que o me aguanto o no sobrevivo. Otro reto es ver mucha más tele. Realmente la tele me aburre, como también lo hacía en España así que prefiero muchas veces ver películas en alemán en internet para “hacer oído”.

También es importante, si quieres vivir aquí y no estar de paso, que tus amistades también tengan la intención de estar un tiempo en el país y que no quieran salir corriendo a España. A veces ese ” ¡ay España!” nos perjudica más que nos ayuda si queremos comenzar algo nuevo en otro país. Hay que mirar hacia adelante y a España siempre se puede volver. Simplemente hay que valorar qué quieres para tu vida y dónde te sientes mejor. Ningún país es perfecto pero si por ejemplo en Alemania tienes trabajo pero te pasas el día triste porque quieres volver…¿merece la pena? Eso depende de cada uno y de como vea la vida.

Estoy expectaante ante todo lo que se avecina…ahora todo es mucho más fácil pero nunca en Alemania nada es fácil y se necesita muuuucha paciencia para algunas cosas. A veces me pregunto como pueden ser tan lentos.

Así que nada, he vuelto a Berlín. El trabajo obliga y parece que seguiré en esta ciudad. Me hubiera gustado estar en otra más alemana y menos caótica pero esto es lo que hay.En muchos sentidos soy afortunada.

Esto es todo por ahora…acabo de llegar y tengo muchas cosas por hacer.

¡Gracias por leerme!

Patricia

Vuelves a España y …¿quién eres?

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Hallo Leute,

llevo tres meses en España y me quedan alrededor de seis para volver. Estos dos meses han sido muy intensos, de hecho diría que es ahora cuando mi ritmo empieza a ser “normal” y puedo estar más tranquila.

Salí de Alemania sin querer irme pero sabiendo que necesitaba un tiempo para reflexionar si quería realmente vivir allí, con las carencias que tenía o era mejor estar en España. En el fondo tenía la respuesta pero era necesario tomar distancia para por un lado curarme de mi enfermedad y por otro estar segura y ser consciente de que la decisión que tomaría estaría sustentada en razones racionales y no solo emocionales.

Yo siempre quise quedarme en Alemania pero hay momentos en los que por lo que sea uno tiene que parar y valorar si merece la pena los malos momentos que pasa, cuando en España no los pasaría y si las cosas que te puedes perder que van pasando en España se compensa con la vida que tienes en Alemania.

Pasé por momentos delicados pero no sabía que la vuelta fuera complicada. Yo esperaba sentirme bien, arropada, disfrutar del buen tiempo de Canarias…etc. Pues no, no fue así.

Sí, al menos tuve buen tiempo un par de semanas, porque este año el tiempo no está siendo demasiado bueno en Canarias pero parecía que yo no tenía nada que hacer aquí. Estaba perdida. Además, como pensaba volver a Alemania, estaba preocupada por no perder el idioma, así que lo primero que hice fue buscar una profesora nativa de alemán y un tándem para seguir practicando. Después, seguí buscando formación en mi profesión porque este tiempo tendría que justificarlo de alguna manera (en Alemania no les gusta los “huecos” en el CV).

Cuando tuve esto solucionado vino lo peor. El darme cuenta que aquí ya no tenía nada y ni sabia buscar trabajo que me movía mejor en Alemania que aquí, que iba a hacer trámites y todo había cambiado tanto que parecía extranjera y que hasta pensaba en alemán. No ayudó el hecho de la casi ausencia de amigos en mi isla (he estado muchos años fuera y también los de aquí viven en otros sitios) o que la situación personal de gente de mi absoluta confianza haya cambiado en el tiempo que yo he estado fuera.

Llegó un momento en que me di cuenta que me sentí peor que en Alemania. Alemania no era mi país, no había crecido allí, era normal que no tuviera mucha gente con la que contar…pero es desagradable volver a tu país y no tener esos apoyos porque al final la vida sigue y todos hacen su vida sin ti. La gente te trata de manera “normal” pero tú necesitas más, porque estás carente de atenciones, al menos yo lo estaba…y eso fue duro.

Me he sentido que aquí no tenía nada que hacer (y de hecho aún lo siento, pero en parte porque no pienso quedarme), por un lado porque cuando miro las ofertas de empleo no hay nada y por otro mi vida social es reducida…y echo de menos la mayor parte de mi vida en Alemania. Quizás lo único que no echo de menos es el aislamiento que a veces se siente pero mi mundo está más allá que aquí.

Tuve una sensación que nunca en mi vida había tenido. Al estar en mi casa sentía como si algo dentro de mi se iba llenando poco a poco. Hasta que un día se llenó.

Este tiempo en España me ha hecho ver lo que hice bien y lo que hice mal en Alemania…pero claro, es muy difícil hacerlo todo bien. Me equivoqué al no relacionarme demasiado desde el principio porque las relaciones son importantes y esa va a ser tu nueva familia. Yo lo justifico porque quería hacerlo todo sola y aprender el idioma. De hecho, el objetivo se consiguió, hice prácticamente todo sola y tuve que hablar alemán. Pero esto a la vez me aisló y solo cuando conseguí trabajo me abrí a conocer gente.

Ahora haría las cosas de una manera un poco diferente pero por otro lado creo que hice todo de la mejor manera que supe y pude. Alguien me ayudó mucho en ciertos momentos complicados y fue una suerte, gracias a él aprendí mucho de como funciona el país, cosa que no es fácil y es necesario para poder decidir si quiero estar en Alemania o en España.

Con todo creo que cada uno lo hace lo mejor que quiere y puede pero creo que la clave para vivir medianamente bien en Alemania es el idioma. Poder comunicarte con todos, acceder a todo, hacer amigos alemanes, o de donde sea…eso es muy importante. Mientras más vivas en alemán, más integrado estarás si lo que quieres es hacer tu vida en Alemania.

Estoy renovando mis fuerzas porque desde aquí veo todo con distancia. España no es lo que era, y no hablo de economía…es en todo, y encima parece que no hay oportunidades para vivir de una manera digna. Alemania es dura, pero lo más duro ya lo he vivido. Quizás este momento tenía que llegar.

Uno cuando emigra no es consciente de que lo que deja. Con el tiempo la gente se acostumbra a vivir sin tí…al igual que tú sin ellos pero claro, tú identificas España con esta gente y cuando vuelves crees que todo el mundo te va a llamar o te van a preguntar como estás. Pero no…la gente se acostumbró a estar sin ti y tú simplemente eres alguien más que quizás antes fuiste importante pero las cosas han cambiado. Quizás para alguien si sigas siendo muy importante, pero eso, una persona, o si eres muy afortunado, dos. Pero nadie estaba esperando que regresaras aunque te lo dijeran por skype, whatsapp o como fuera. Y ahora se que en mi vuelta será igual, no hay que hacerse ilusiones, no pensar que nadie me estará esperando porque la vida no se es imprescindible para por nadie.

Un pequeño balance de mi estancia en Alemania…¡cómo he cambiado!

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Hallo Leute,

Estos días he estado releyendo el blog. Hace 1 año y casi nueve meses que llegué y no reconozco a la persona que el 2 de septiembre de 2012 cogió un avión rumbo a Frankfurt.

Hace unas semanas le dije a alguien que quería volver a ser la misma persona que llegó. Me refería a la misma persona ilusionada y que aunque sabía que no iba a ser fácil pensaba que al final conseguiría sus objetivos. ¡Qué ingenua cuando dije eso! Es imposible. Nunca más seré la misma. Puedo tener ilusiones y luchar por mis objetivos, por supuesto…pero ser la misma, nunca.

Me he leído y no me he reconocido. No he venido a Alemania con 20 años sino casi con el doble y al leerme me daba la impresión que esa que escribía era alguien mucho más joven que la persona que soy ahora.

No se si he madurado o realmente ya me he dado cuenta de lo que significa la emigración. Creo que nada de lo que me suceda de aquí en adelante me podrá sorprender más que las cosas que hasta ahora he vivido. O si, nunca se sabe, pero creo que lo peor ya lo he vivido al menos en cuanto a lo que es la emigración en si (ir, venir, el no saber el idioma, la búsqueda de trabajo, la burocracia, las cosas básicas que se necesitan en el país, las búsquedas de piso, como funcionan aquí ciertas cosas básicas, etc.)

Me sorprende muchísimo leerme. No me reconozco en absoluto y veo a la persona que llegó aquí como alguien totalmente inocente. Preparé mucho el viaje, tanto como se podía desde fuera. Leí, me documenté. Sabía de la dureza de estar aquí pero una nunca es consciente de lo que la dureza significa hasta que la vive. Para unas personas la dureza es simplemente estar fuera de su país, para otros echar de menos un modo de vida, para otros estar lejos de sus seres queridos. Pensaba que estas cosas no las llevaría mal y realmente ha sido así al 95%

Mi forma de ser y el porqué vine a Alemania me ayudó en el primer año pero yo no soy diferente a nadie y después ha venido la etapa más dura para mi. En esta etapa no he escrito mucho porque no me ha apetecido mostrarme tanto. Mi vida se convirtió en un lío que no sabía resolver donde el período de adaptación de la emigración me daba por todos lados.

Durante estos meses ha sido difícil estar conmigo, ser mi amigo o ser mi familia. Nadie me entendía por mucho que lo intentaran porque solo quien ha vivido lo que yo estaba viviendo puede comprenderlo. Alguna „amiga“ se quedó por el camino porque decía que hacía lo imposible para entenderme y no lo conseguía y yo le dije que buscara en internet „etapas de la emigración“ si quería entenderme. Realmente ahora mismo me da pena que esto haya sucedido pero en ese momento no me dolió porque bastante tenía con todos mis problemas del día a día. Otra decepción más y en el fondo no me sorprende pero me entristece, claro que si. Pero otra gente sigue estando ahí y les agradezco su paciencia en algunos casos infinita.

Creo que una de las cosas más duras es darte cuenta que hay cosas que quieras o no quieras si quieres seguir en el país tendrás que aceptar que debes hacer ciertas cosas que nunca harías en tu país. Uno piensa que moverse dentro de la UE es casi como moverse dentro de España pero con otro idioma y no lo es. La UE te da la facilidad de buscar trabajo en otro país sin necesidad de permiso de residencia o visado pero los derechos que tienes distan de los de los nacionales del país.

A pesar de todo no puedo decir que me haya ido mal en Alemania pero este, como ya imaginaba, no es un país para venir pensando en quedarse un par de años. Creo que requiere demasiado esfuerzo para irse después de un tiempo. Dicen que hay mucha gente que siempre quiere irse y nunca se va. Ahora lo entiendo. Luchas tanto por cualquier cosa que cuando surge la duda entre irte o quedarte hay una parte de tí que dice „¿con lo que he luchado me voy a dar por vencida ahora?“ Supongo que la respuesta a la pregunta depende de las circunstancias personales de cada uno pero uno se lo curra mucho aquí para dejarlo todo.

Alemania me ha enseñado en un año y nueve meses muchísimo. Cosas que nunca llegué a aprender en España aquí no ha quedado más remedio. Lo más importante: he aprendido a callar, al menos fuera de mi casa. A callar en el trabajo, en la calle, en un curso, o sea, todo lo que sea „vida pública“. Nunca lo logré en España pero creo que aquí no hay otra opción. También se me ha caído un mito. En Alemania también se miente, se estafa y se intentan aprovechar de aquellos que parecen más débiles como los extranjeros y esto lo hacen todos, sin diferenciar alemanes o extranjeros. Pensaba que había más honradez que en España. La diferencia es que aquí los personajes públicos, políticos y demás tienen vergüenza y si los pillan en algo dimiten pero el resto…el resto es igual. Todo se compra y se vende.

Por último voy a terminar con el tema del alemán. Eso que me ha preocupado tanto siempre. He ido a diversas academias, he tenido profesores particulares, he hecho cursos de alemán enfocados al trabajo y al final he llegado a la conclusión que lo mejor que he hecho fue al principio, relacionarme con españoles lo estricatamente necesario y hacer las gestiones sencillas por mi misma (Anmeldung, Krankenkasse, Finanzamt). Las clases de alemán es importante recibirlas en alemán aunque al principio no te enteres de nada. Durante un tiempo tuve clases de alemán en español y parecía que era mejor pero luego me he dado cuenta que de poco me ha servido. Para resolver dudas son perfectas pero no para aprender el idioma. Cuando más he aprendido es cuando he hecho un curso especializado donde al principio no entendía nada porque los profesores hablaban a su manera. Era muy frustrante pero a los dos meses vi mis progresos y eso ya no se olvida. Es el verdadero aprendizaje.

Ir al gimnasio en Alemania

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Hallo Leute,

hace menos de un mes que empecé a ir al „Fitness Studio“ (como llaman aquí al gimnasio) y ya he hecho a alguna „Trainer“ perder los nervios (cosas del idioma y de la poca paciencia de ellas).

Para empezar decir que voy a un gimnasio femenino. En España nunca lo había hecho porque hay pocos y a un precio bastante alto pero aquí me animé porque además de que hay muchos más y no se nota tanto en el precio pasa otra cosa: el gimnasio está muy cerca de mi casa. Vivo en un barrio donde hay muchos musulmanes de los que cada vez que ven una mujer no paran de mirarla incluso teniendo a la suya al lado. Entonces pensé…“si esto es con ropa, ¿cómo será con poca ropa?“ Así que me decidí a inscribirme en el femenino.

Yo con mis mallas favoritas

Yo con mis mallas favoritas

El gimnasio tiene una atmósfera que te invita a quedarte allí mucho tiempo. Muy de „chicas“. Huele muy bien, los vestuarios son fantásticos, no está lleno como normalmente sucedía en España y te tratan bien…pero…yo no se que les pasa a estas chicas que no las entiendo. Ahora cuando empiezo a entender a todo el mundo a ellas no las entiendo. Son chicas jóvenes, no se si será por eso pero a las recepcionistas y a las entrenadoras no las entiendo. En fin, cosas del alemán, a veces entiendes y otras no. A una gente la entiendes y a otra no.

Todos los días me intentan vender algo, a lo que yo digo que no. Al menos eso entiendo pero lo mejor ha sido cuando tenía la cita para que me mostraran el circuito que debo hacer conforme a lo que quiero y no nos entendimos porque la que me tocó ese día no hablaba inglés (siempre es la segunda opción) y encima empezó a perder la paciencia (cosa normal en ellos cuando ven que la gente no entiende). A veces me da la impresión que los alemanes no escuchan porque cuando tienen una respuesta puedes preguntarle lo que sea que te responden igual y a veces por eso la comunicación es complicada porque parece que tienen una lista de opciones en la cabeza y ya está. Si lo que tú les preguntas no está en lo esperado te contestan cualquier cosa.

En Alemania en general me da la impresión que a todos sitios hay que ir „aprendido“. Allí nadie pregunta nada, como en los trabajos. Yo le pregunté a una entrenadora que como se las calorías que como (porque me dijeron cuantas debía comer) y su excelente respuesta fue „bájate una App“. ¡Toda una profesional! A estas alturas del partido ya ni me enfado, bastantes cosas me pasan cada día como para enfadarme por una cosa como esa porque cada día confirma más el hecho de que vivo en el país de „hágaselo usted mismo“.

Una de las razones por la que los gimnasios femeninos tienen tanto éxito aquí es porque muchas musulmanas van porque (no se si por ellas mismas o por sus parejas) no quieren ir a gimnasios mixtos. Al final igual que yo, pero ellas no se si por respeto a sus parejas, porque se lo prohiben o porqué exactamente y yo porque estoy cansada de que que miren con cara de “te voy a comerrrrr” cada vez que paso delante de ellos cuando están sentados. A veces me da la impresión que vivo en Turquía más que en Alemania. Es más, si dejaran a alguien en algunas calles de Berlin quitándoles los símbolos alemanes más de uno pensaría que no está en Alemania.

Los gimnasios también ofrecen (bueno más bien te obligan) a contratar el prevention Kurs. Ese es otro negocio que tienen hecho con las Krankenkasse. Aún no lo he hecho pero del importe que pagas por él, cuando lo hagas la KK te devuelve la mayor parte. Se supone que es un curso para enseñarte las posturas que son buenas, malas, etc.

Me sorprende también ver como muchas mujeres en el gimnasio siguen tapándose la cabeza. Otras no…y es increíble ver la transformación de la persona que llega al gimnasio a la persona que está en el gimnasio. Nadie diría que esa persona cuando sale solamente se dejará ver la cara mientras que cuando está dentro podemos ver que tiene brazos, piernas, pelo, etc.

Una cosa que me gusta bastante es que aquí la gente es „normal“. Hay mucha gente que tiene muchos kilos de más, o que se nota que necesita hacer ejercicio, etcétera. En España cuando he ido a un gimnasio era deprimente ver aquellos cuerpos que se pasaban el día allí y llegabas tú y no podías ni con tu alma en ninguna clase y las otras subían y bajaban el step como si hubieran nacido con él pegado. Aquí no, aquí la gente es normal, va al gimnasio una hora o dos y ya está.

La verdad es que está siendo toda una experiencia esto del „Fitness Studio“. En mi vida había tenido unas clases tan cañeras en el sentido de que casi no se para entre un ejercicio y otro pero bueno las estoy aguantando así que tan mal no deben estar haciéndolo.

Me sorprende mucho el silencio que reina siempre cuando en España hay un murmullo constante. En las clases hay música pero no es muy alta y las salas están insonorizadas…eso si lo que más me sorprendió fue que al final se aplaudie, como en España. No me lo podía creer.

Hace poco leí que para integrarte en un país es bueno hacer cosas que la gente del país hace, hacerlas con ellos aunque cada uno vaya a lo suyo, como en este caso, porque ayuda a sentirte uno más y no diferente. Creo que es cierto. En esos momentos, excepto cuando me tengo que comunicar con las que no entiendo, el resto del tiempo me siento parte de una comunidad. Ahí dentro soy una más, no soy ni más ni menos que nadie. Soy una cliente más y me siento más integrada en el país porque veo que mi vida al menos en esos momentos no se diferencia de las cosas que para alguien de aquí es “normal”. Eso ayuda, y mucho.

¿Integración en Alemania?

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Hallo Leute,

hace poco he empezado un curso de algo relacionado con mi profesión pero en alemán, claro. En el curso hay gente de muchos sitios del mundo siendo yo la única europea occidental (los europeos que hay son orientales y el resto de oriente medio o Asia).

En este curso estoy descubriendo muchas cosas sobre como se integra o mejor dicho desde mi punto de vista, como no se integra la gente a no ser que tengan a alguien que les ayude mucho y como se enseña en por lo menos Berlin (no me atrevo a decir Alemania porque no se si en otros „Länder“ usarán los mismos métodos).

Voy a empezar por lo más sencillo. La parte de la enseñanza. Realmente en una parte de este curso no estoy aprendiendo mucho porque ya lo sabía pero el reto es aprenderlo en alemán, usar el vocabulario técnico alemán, etc. Me ha sorprendido la forma tan clara que tienen de explicar ciertos conceptos que en España tardé mucho en entender y solo los entendí con el tiempo. Aquí como son „cuadriculados“ te dicen esto es así, así, así y así. No se van por las ramas. Si ellos tienen previsto enseñarte 3 fases aunque en la realidad haya 4, la 4ª no existe. Quizás yo se que hay una 4ª por mis estudios y le digo al profesor ¿ y la 4ª? Me dice „solo hay tres“. Y de ahí no sale ni a palos.

Pero no todo es bonito en este tema. Cuando hacemos un examen dicen en alto los errores de cada uno y a veces con algún comentario nada alentador. Esto según me han comentado lo hacen también en los colegios con los niños. A mi de niña no me hubiera gustado, lo habría pasado mal. En este momento me lo tomé diferente, fue un elemento motivador porque tuve errores tontos y saber que hacen esto me motiva para en el próximo hacer lo posible para no equivocarme. Entiendo que esa es la filosofía pero no es para mi lo ideal. Eso sí, después de esto entiendo que sean tan competitivos y que cualquier error les ponga de mal humor.

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Pasamos ahora al tema de como es estar en clase con gente tan diversa. Realmente puedes tomártelo de dos maneras…o pasártelo bien o estar amargada todo el día porque „nada es como debe ser“. Al principio, la segunda semana, sentía que todo era un caos, que cada uno hacía lo que quería y que los profesores iban un poco a lo suyo. Ahora lo veo como un sitio donde cada día pasa algo nuevo, me divierto y me lo paso bien a la vez que aprendo todo tipo de cosas simplemente que me ha sorprendido que cada uno más o menos hace o deshace a su antojo y nadie dice nada (entradas y salidas a clase, móviles sonando, momentos en los que la clase se convierte en un „gallinero“, etc. )

Se supone que la gente que hace curso como este ha hecho antes cursos que se llaman de „integración“, sobre todo si son extra comunitarios ya que para ellos son obligatorios. Yo no los he hecho y me pregunto que enseñarán en integración. De todos modos sea lo que sea lo que enseñen, da igual. Puedes aprender mucho de integración pero hay una sensación o al menos yo la tengo de si te quieres integrar, si quieres ser „uno más“ en la sociedad alemana sin destacar demasiado (cuando tienes la suerte de tener unas características físicas que no delatan que seguro eres extranjera y solo cuando hablas ya es seguro que lo eres) tienes que ser tú quien se adapte totalmente a ellos. Hasta ahí bien, es lo lógico. Pero yo pensaba que realmente hay una ayuda y veo que no, que por lo que estoy viendo no la hay. En muchos sitios leí que los alemanes te agradecen que hables en su idioma…No se, será en pueblos y demás porque por donde yo he ido pasando cuando hablo mal o me ponen mala cara o me hablan en inglés. O quizás era antes. Ahora son “el imperio”…

Dice esta foto que “la formación es la llave de la integración”…yo añado…si te dejan. Digo esto porque veo muchas cosas que pasan cada día. Tenemos las típicas conversaciones en las que se reflejan las diferentes formas de ver ciertas cosas entre oriente y occidente y si queremos que las personas de integren en Alemania no creo que la mejor manera sea que después de 10 años como llevan algunos sigan escudándose en el ” yo lo hago así porque en mi país es así” cuando son cosas que nos afectan a todos. Supongo que por eso nunca se integran y no se donde está la clave pero a mi me da la impresión que a Alemania le importa un bledo que se integren o no. En cambio cuando yo he tenido algún problema cultural he gritado, llorado y pataleado. Lo he considerado muchas veces injusto pero si quiero ser una más de aquí tengo que aceptar ciertas cosas. Si no, puedo pasarme toda la vida frustrada y diciendo “en mi país…” Y nadie me va a ayudar porque aquí nadie te ayuda.

Hay ONGs que ayudan, sí, pero la ayuda normalmente queda en trámites burocráticos (que ya es mucho) y en ayudar a personas a insertarse en el mercado laboral. Todo esto es muy importante pero ¿integrarse en la sociedad alemana? Es muy difícil. Yo vine con esa predisposición y mientras más tiempo pasa más complicado lo veo y eso que nuestra cultura no es tan diferente como puede ser la de un hindú pero es suficientemente distinta.

No, no todos los inmigrantes somos iguales. Hasta ahora los españoles no estamos mal vistos. Esperemos que la cosa no cambie. Los „más deseados“ ahora mismo son los coreanos y los chinos, por su nivel económico. Los más „repudiados“, como siempre, los árabes. En cuanto a los turcos aún no he entendido bien la relación de amor-odio que se tienen. Los alemanes se mueren por un kehbab,por visitar el país y por comprar en sus tiendas porque son más baratas pero no los tratan como iguales cuando muchos de ellos han nacido aquí. También es cierto que muchos de ellos siguen viviendo como turcos…así que volvemos a lo mismo ¿cómo se integra uno en este país?

Supongo que ayuda mucho tener pareja alemana. Este país, o mejor dicho la emigración a este país ha roto muchas de mis líneas rojas en cuanto a que ahora entiendo cosas que la gente hace y antes no. Es más fácil si vienes a estudiar…haces amigos. Pero cuando vienes de mayor, yo solo conozco mujeres extranjeras. Las pocas alemanas que he conocido han sido en Frankfurt o en el trabajo. En Frankfurt tuve la oportunidad de conocer cosas de Alemania pero aquí no he conocido a ninguna más que por temas profesionales.

Ahora puedo entender porqué alguien puede venir a un país y antes de hacer nada su primer objetivo es tener una pareja del país. Te abre muchas puertas. Que yo no lo haya hecho porque soy como soy es diferente pero ahora comprendo a quienes lo hacen.

No se si lograré integrarme en la sociedad alemana. Me gustaría pero tengo la sensación que quedándome en Berlín es imposible. El tiempo lo dirá.